El
planteamiento del post se basa simplemente en el título. Algo que hasta ahora
se desconocía y algunos decían que se afirmaba como campaña anti-consumo de
grasas, pero hace poco ha sido confirmado por un estudio del departamento de
Farmacología de la Universidad de California.
Según un
artículo publicado en PNAS por componentes de dicho departamento, el consumo de
grasas de características de las patatas fritas provoca la activación a nivel
de intestino de endocarabinoides (sustancias producidas por el cuerpo,
similares a las presentes en la marihuana que generan adicción y sensación de
placer). Estos actúan a modo de neuromoduladores.Esto implicaria una explicación de la sensación de insaciedaz que tienen algunas personas cuando consumen alimentos muy grasos, hay que tener en cuenta que el artículo ha tenido gran importancia en EEUU debido a su alto rango de obesidad infantil (y no solo infantil).
Han
asociado la sensación placentera producida al comer este producto (uno de los
que presentan más grasa) se debe a la activación y acción de estos compuestos,
produciendo una sensación similar (dentro de un rango muy amplio) a la
producida por la marihuana. A su vez se ha visto que el consumo de este tipo de
grasas produce una sensación de insaciabilidad, a esta capacidad se le ha dado
una base evolutiva al ser productos altamente energéticos.
Pero el
estudio no acaba aquí sino que se le han buscado aplicaciones clínicas a estas
investigaciones, basados en el tratamiento de ratas con inhibidores de estos
compuestos, como resultado, las ratas disminuyeron el consumo de estas
sustancias. Por lo que basándose en esto, en el propio artículo afirman que se
podría llegar aplicar en situaciones de obesidad.
Por lo que se vuelve a remarcar como el tejido adiposo se considera como un órgano, un órgano de gran importancia, ya que la grasa han pasado de ser macromoléculas simplemente energéticas a generar grandes líneas de investigación totalmente novedosas.

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