7.10.11

¿Sigue evolucionando el ser humano? Evidencias y cráneos


Mucha gente piensa que el ser humano evoluciona hacia una especie más inteligente de cerebros más desarrollados y cráneos más grandes, pero según Pavelka es posible tener un mayor desarrollo de la inteligencia pero no un mayor desarrollo de la cabeza ya que la pelvis de la mujer es peqeña, este razonamiento tan sencillo tira por tierra muchas novelas de ciencia ficción. Nuestro futuro evolutivo, es una incertidumbre, ya que nuestra forma actual es el resultado de cambios hace millones de años, muchos científicos coinciden en que nuestra divergencia de los chimpancés hace 6 millones de años tuvo una fuerte influencia, como presión selectiva, el desarrollo del cerebro y otros cambios asociados a este.
Aún así muchos científicos advierten de que no todos los cambios morfológicos están ligados directamente a la genética. Un ejemplo de esto, es el aumento de la media de altura en el último siglo en muchas naciones desarrolladas, que en este caso se debe, probablemente, a una mejor alimentación y no a un condicionamiento genético. Incluso se ha llegado a pensar que algunos cambios ocurridos en la línea de los homínidos, no tuvieron que ver con la selección natural. Un ejemplo es la cara y mandíbulas de los homínidos como se ha pasado de una estructura grande y robusta a la actual estructura facial humana.
La antropóloga Rebecca Ackermann, de la Universidad de Ciudad del Cabo en Sudáfrica y el anatomista James Cheverud de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis, Missouri, hicieron estudios de rasgos de los homínidos basándose en la selección natural y en la deriva genética aleatoria y llegaron a la conclusión de que la selección natural llevo a la transformación de la cara hasta la llegada al “homo”, pero también llegaron a la conclusión de que la deriva genética influyó en el desarrollo facial a partir del surgimiento del género “homo”, ya que por ejemplo, cuando los humanos comenzaron a utilizar herramientas abandonaron el uso de la boca para desgarrar y cortar alimentos y otros elementos. Como conclusión obtenida de esta investigación es que la deriva genética ha tenido una fuerte influencia en la diversidad humana. Los investigadores han hecho estudios de parámetros como el ancho de la cabeza, la altura de la nariz o la longitud de la mandíbula para ver si han sido afectados por selección natural asociada al clima o al medio ambiente, en la mayoría de los casos la mayoría de las diferencias entre poblaciones se debían a variaciones al azar, pero existen excepciones, una de las facetas más apasionantes de la ciencia es que siempre existen excepciones. Charles Roseman Antropólogo de la Universidad de Stanford en California, en 2009, registró que los cráneos del pueblo Buriat de Siberia son más amplios que los previstos por la deriva al azar. Luego, el tamaño de los cráneos se podría atribuir a la temperatura (relación superficie y pérdida de calor). Se deduce que algunos cambios de la fisiología pueden tener que ver con factores ambientales o culturales como puede ser la dieta. En el caso de la mandíbula se considera que la mayoría del cambio se debe a el modo de uso de la misma más que a factores genéticos, ya que con la llegada de la agricultura, los seres humanos comenzaron a comer alimentos mucho mas fáciles de masticar el cambio en la mandíbula, pudo desembocar en cambios en la estructura del cráneo.

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